Cómo se realiza la purificación del hachís y cuáles son los efectos de esta práctica

Purificación del hachís: ¿cómo se realiza?

Cómo se obtiene el hachis y qué se recomienda para purificarlo de las sustancias de corte

En España, el hachís legal se produce según normas de calidad precisas para que no contenga ninguna sustancia perjudicial para la salud. No se puede decir lo mismo del hachís con un alto contenido de THC.

Al ser ilegal, este tipo de hachís no está sujeto a ninguna regulación en cuanto a su producción y, por esta razón, puede contener componentes bastante dañinos.

Obviamente, la mejor opción es mantenerse alejado de estas sustancias ilegales, pero no cabe duda de que este tema puede despertar la curiosidad de muchos que se preguntan si hay formas de purificarlo de fluidos de corte.

En este artículo, escrito con fines puramente informativos, explicaremos cómo se produce el hachís, con qué sustancias se puede cortar y qué recomiendan algunos sitios web especializados para eliminarlos por completo de los ladrillos.

Tazón que contiene kief

¿Cómo se produce el hachís?

El hachís se ha producido desde la antigüedad y se sigue elaborando hoy en día mediante técnicas que se han utilizado durante cientos de años.

Los métodos clásicos son el tamizado en seco y el procesamiento manual de los cogollos de cannabis.

Para realizar la primera técnica, primero se secan las inflorescencias de la marihuana. A continuación, se frotan en un tamiz para separar la resina producida por los tricomas de la planta. Este último se recoge en un recipiente en forma de polvo (llamado kief) y luego se compacta en bolitas de color marrón o verde oscuro.

El procesamiento manual de los cogollos, en cambio, se realiza sobre las inflorescencias aún frescas que se frotan entre las palmas para que el calor haga que la resina se adhiera a la piel. Una vez que se ha depositado suficiente resina, se recoge con una herramienta especial y se manipula hasta obtener una bola de hachís que queda lista para su uso tras un breve periodo de maduración.

Por último, se ha generalizado un método de producción mucho más reciente que los anteriores, denominado Bubble Hash.

Esta técnica se popularizó en los años 90 y consiste en sumergir las inflorescencias en agua helada para que se congelen. Esto facilita la separación de los tricomas de las otras partes de la planta.

A continuación, se filtra el agua y se procesan las tapas de forma similar al método de tamizado en seco, con la diferencia de que la baja temperatura permite obtener un producto final más puro y homogéneo.

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Hachís cortado: qué sustancias se añaden y por qué puede ser un gran riesgo

Como es sabido, el hachís con un alto contenido de THC es una sustancia estupefaciente y, por tanto, su consumo está prohibido en España. Por ello, su producción no está regulada y, en el mercado ilegal, circulan buenos trozos con numerosas sustancias de corte.

La razón es sencilla: como el hachís se vende por peso, se añaden otros compuestos para aumentar el rendimiento final. El problema es que estas sustancias de corte pueden ser muy perjudiciales para la salud y ponen en peligro a quienes cometen el descuido de comprar un producto ilegal.

Estos son algunos ejemplos de lo que se puede añadir al hachís para aumentar su peso:

  • resina de pino;
  • aceite de motor;
  • ácido de la batería.

Aparte de la resina de pino, que no supone un riesgo grave para la salud, es obvio que fumar sustancias como el ácido de las baterías y el aceite de motor equivale a someterse a la ruleta rusa: la primera vez puede salir bien, y quizá incluso la segunda y la tercera, pero tarde o temprano llega la bala.

Para remediar este problema, algunos sitios web sobre el cannabis tienen instrucciones sobre cómo purificar el hachís de estos compuestos nocivos, y el método más frecuentemente recomendado es utilizar una bolsita de té.

¿Quiere saber más? Te cuento cómo funciona en el siguiente párrafo.

Olla de agua hirviendo

Así funciona la purificación del hachís

Aparentemente, el hachís cortado puede purificarse utilizando elementos que se pueden encontrar en la casa de cualquiera.

Parece que lo primero que hay que hacer es coger una bolsita de té, abrirla, desechar el contenido y llenarla de hachís. A continuación, hay que cerrarlo con cuidado utilizando una aguja e hilo o una grapadora y hervir agua en una olla pequeña. Una vez que rompa a hervir, hay que apagar la olla y dejar la bolsita en remojo.

En este punto, las sustancias de corte deberían disolverse lentamente en el agua, a diferencia de los cannabinoides, que, al ser liposolubles, permanecerán a salvo dentro del paquete.

Una vez separados todos los componentes nocivos del hachís, bastaría con sacar el pan de la bolsita, secarlo a palmaditas y dejarlo al aire durante unas horas para que se seque completamente.

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En conclusión

En este artículo hemos explicado cómo se prepara el hachís y por qué a veces se añaden compuestos cortantes durante su producción. Estos compuestos pueden ser muy perjudiciales y, por eso, hay quien sugiere purificar el hachís con métodos caseros.

Si te he contado estas cosas, lo he hecho simplemente para satisfacer tu curiosidad.

No intentes estas prácticas y no cedas a la tentación de comprar productos ilegales como el hachís con alto contenido en THC: te arriesgarías a tener graves repercusiones tanto desde el punto de vista legal como sanitario.

Recuerda que el único hachís legal en España es el llamado hachís CBD, que puedes comprar en nuestra tienda junto con muchos otros productos de cannabidiol como las inflorescencias de cannabis CBD y el aceite de CBD.