Qué es el CBG: definición química y origen en la planta de cannabis
El cannabigerol (CBG) es uno de los cannabinoides menos abundantes de la Cannabis sativa L., pero ocupa una posición singular en la bioquímica de la planta. La molécula actúa como precursor biosintético de los demás fitocannabinoides. Por esta razón, la literatura especializada se refiere al cannabigerol CBG como el «cannabinoide madre».
Este artículo describe qué es el CBG y cómo se sintetiza en la planta. Repasa las publicaciones peer-reviewed que han estudiado sus interacciones moleculares. Analiza en qué se diferencia químicamente del cannabis CBD y del THC. La forma ácida del CBG es el CBGA. Aparece en las fases tempranas del ciclo vegetativo. Se transforma, por acción enzimática, en THCA, CBDA y CBCA, los precursores de las moléculas que la química analítica de los últimos sesenta años ha caracterizado con mayor detalle.
Raphael Mechoulam y Yehiel Gaoni aislaron el CBG en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Desde entonces, se ha analizado como cannabinoide no psicoactivo con un perfil de interacción receptor propio. Es distinto del perfil agonista CB1 del THC y del perfil modulador alostérico del CBD. La investigación publicada en revistas como British Journal of Pharmacology, Journal of Natural Products y ACS Infectious Diseases describe estos mecanismos. Los autores analizan el nivel de la membrana celular, el receptor y la ruta metabólica. La revisión reciente de Lacerda y colaboradores en Pharmaceutics (PMID 40006604) sintetiza el estado actual del conocimiento sobre la farmacocinética de los fitocannabinoides no psicotrópicos, incluido el cannabigerol.
El cannabigerol es un cannabinoide de tipo meroterpenoide. Es decir, una molécula híbrida que combina una porción terpénica con una fracción poliketídica. Químicamente pertenece a la familia de los fitocannabinoides de tipo cannabigerol. Es una de las once subfamilias estructurales reconocidas por la monografía de ElSohly y Gul publicada en el Journal of Natural Products.
En la planta viva, el CBG se encuentra mayoritariamente en su forma ácida, el ácido cannabigerólico o CBGA. Este precursor se acumula en los tricomas glandulares de las brácteas y hojas que rodean las inflorescencias femeninas del cáñamo industrial. La descarboxilación, un proceso térmico o enzimático que elimina un grupo carboxilo, convierte el CBGA en la forma neutra CBG.
Desde el punto de vista cuantitativo, la concentración de CBG en las variedades tradicionales de cannabis maduro es baja. A menudo es inferior al 1 % del peso seco. La razón es estrictamente biosintética. El CBGA que la planta sintetiza en las primeras semanas se convierte progresivamente en otros ácidos cannabinoideos a medida que avanza la maduración.
Las variedades seleccionadas para mantener alto contenido de CBG son aquellas cosechadas en fases tempranas o con mutaciones que inhiben las sintasas posteriores. Es una línea de trabajo que la agronomía vegetal de los últimos veinte años ha desarrollado en Europa y América del Norte.
La planta de cannabis, en términos de fenotipo químico, puede clasificarse en quimiotipos según el cannabinoide predominante. Los quimiotipos CBGA-dominantes son una categoría minoritaria pero reconocible. La proporción entre CBGA, THCA y CBDA se inclina hacia el precursor común. El cáñamo industrial inscrito en el catálogo común europeo pertenece a quimiotipos CBDA-dominantes con THC inferior al 0,3 % UE armonizado. Esta característica está regulada por el Reglamento UE 2021/2115 y verificada mediante análisis cromatográfico.
Lea también: Sistema endocannabinoide: ¿qué es y cómo funciona?
La biosíntesis del cannabigerol: del CBGA al resto de la familia
La ruta biosintética que convierte el CBGA en los demás ácidos cannabinoideos ha sido caracterizada en detalle por la química de productos naturales. El precursor inicial se forma por condensación del ácido olivetólico y el pirofosfato de geranilo. La reacción es catalizada por la enzima geranilpirofosfato-oliveto transferasa, descrita en los trabajos de Fellermeier, Zenk y colaboradores a finales de los años noventa.
Esta unión genera el esqueleto cannabigerolico. Luego, por acción de tres sintasas distintas, se transforma en los ácidos cannabinoideos principales. Las tres rutas enzimáticas divergentes operan en paralelo en los tricomas glandulares:
- La THCA sintasa produce ácido tetrahidrocannabinólico a partir del CBGA.
- La CBDA sintasa produce ácido cannabidiólico.
- La CBCA sintasa produce ácido cannabicromén-ico.
La proporción relativa entre las tres enzimas, determinada genéticamente, define el quimiotipo de cada variedad. Un trabajo publicado en Frontiers in Plant Science (2016) por Andre, Hausman y Guerriero, titulado «Cannabis sativa: The Plant of the Thousand and One Molecules», recopila los loci genéticos responsables de la expresión de estas sintasas. Describe la diversidad quimiotípica de la especie.
Este esquema biosintético explica por qué el CBG, siendo químicamente la molécula «más antigua» en la ruta, es en la planta madura la menos abundante. Cuanto más eficientes son las sintasas posteriores, menos CBGA queda disponible como reserva. Es, por tanto, un ejemplo de biosíntesis consecutiva con producto intermedio evanescente. El precursor desaparece a medida que la planta madura. Deja como fotografía final los productos cannabinoideos secundarios.

Diferencia entre CBG, CBD y THC: receptores y dianas moleculares
Uno de los puntos más consultados por quienes se acercan al estudio de los cannabinoides es cuál es la diferencia entre CBG, CBD y THC al nivel molecular. Los tres comparten el esqueleto fitocannabinoideo general. Pero presentan perfiles de interacción receptor marcadamente distintos. Una revisión publicada en Frontiers in Pharmacology por Navarro y colaboradores (2018) describe con detalle estos mecanismos diferenciados al nivel de los receptores CB1 y CB2.
Las diferencias documentadas por la literatura peer-reviewed entre los tres cannabinoides principales se pueden resumir en torno a varios ejes:
- Origen biosintético: el CBG se forma directamente del olivetol y del GPP. El CBD deriva del CBGA vía CBDA sintasa. El THC deriva del CBGA vía THCA sintasa.
- Perfil psicoactivo: el CBG es no psicoactivo. El CBD es no psicoactivo según la OMS 2017. El THC es agonista CB1 con perfil psicoactivo documentado.
- Interacción CB1/CB2: el CBG muestra afinidad parcial y antagonismo débil. El CBD actúa como modulador alostérico indirecto. El THC es agonista parcial directo.
- Otras dianas moleculares: el CBG interactúa con TRPV1, TRPA1, PPAR-gamma y receptores alfa-2 adrenérgicos. El CBD se asocia a TRPV1, 5-HT1A, PPAR-gamma y GPR55. El THC se vincula a GPR55 y PPAR-gamma.
- Concentración típica en planta madura: el CBG suele aparecer en concentraciones inferiores al 1 % en quimiotipos estándar. El CBD puede alcanzar hasta el 20 % en cáñamo industrial. El THC está regulado en la UE al 0,3 % UE armonizado.
- Marco regulatorio UE: CBG y CBD no son estupefacientes. El CBD ha sido reconocido por la sentencia TJUE Kanavape de 2020. El THC permanece como sustancia controlada por la Convención Única de 1961.
El CBG es un cannabinoide no psicoactivo que, según los estudios citados, muestra afinidad parcial por los receptores CB1 y CB2. No produce la activación agonista característica del THC. Navarro y colaboradores describen además una interacción documentada con los receptores alfa-2 adrenérgicos y con los canales TRPV1 y TRPA1. Estas familias receptoras están implicadas en la transducción de señales sensoriales. Esta diversidad de dianas explica por qué el perfil bioquímico descrito para el CBG no se solapa con el del CBD ni con el del THC.
Los principales fitocannabinoides y el lugar del CBG en la familia
Para situar el CBG dentro del contexto de los cannabinoides más conocidos, conviene repasar brevemente la familia completa. La química analítica contemporánea reconoce más de ciento cincuenta fitocannabinoides en la Cannabis sativa L., agrupados en once subfamilias estructurales. A continuación se enumeran los principales representantes:
- CBGA y CBG (tipo cannabigerol): el precursor biosintético y su forma descarboxilada. El punto de partida de la mayoría de las rutas posteriores.
- THCA y THC (tipo tetrahidrocannabinol): las moléculas agonistas del receptor CB1, responsables de los efectos psicoactivos documentados en la marihuana estupefaciente.
- CBDA y CBD (tipo cannabidiol): compuestos no psicoactivos que la OMS clasificó en 2017 como carentes de potencial de abuso. Son objeto de numerosos estudios científicos.
- CBCA y CBC (tipo cannabicromeno): subfamilia con interacción preferente por el receptor vanilloide TRPV1 y los receptores CB2.
- CBN (cannabinol): producto de la oxidación no enzimática del THC en presencia de oxígeno y luz. Aparece en muestras envejecidas.
- THCV y CBDV (formas varin): homólogos con cadena lateral corta C3. Estudiados por su perfil de interacción distinto al del THC y el CBD clásicos.
- THCP y CBDP (formas fenetil): identificados en 2019 por el grupo italiano de Citti y colaboradores, con una cadena lateral C7 inusualmente larga.
El CBG ocupa, en este mapa, una posición de molécula progenitora. Su interés para la investigación química reside tanto en su función biosintética como en las interacciones receptoriales que la bioquímica molecular ha comenzado a describir en las últimas dos décadas. Para profundizar en el tema, puede consultar la documentación sobre qué son los fitocannabinoides según la literatura científica.
El CBG y el sistema endocannabinoide: mecanismos descritos en la literatura
El sistema endocannabinoide, caracterizado por primera vez en los años noventa, está compuesto por dos receptores principales acoplados a proteína G: los receptores CB1 y CB2. Incluye también dos ligandos endógenos, la anandamida y el 2-araquidonoilglicerol. Las enzimas FAAH y MAGL son las responsables de su síntesis y degradación.
El CBG, como los demás fitocannabinoides, interactúa con este sistema con un perfil propio que la literatura ha ido describiendo con progresiva precisión. El THC es un agonista parcial directo de los receptores CB1. El CBD actúa como modulador alostérico negativo y a través de dianas no cannabinoideas. El CBG muestra afinidad parcial por ambos receptores con un patrón de unión distinto.
Estudios in vitro y en modelos animales han documentado que el cannabigerol también interactúa con los receptores TRP, implicados en la percepción somatosensorial. Se documenta además interacción con los receptores nucleares PPAR-gamma, que participan en el metabolismo lipídico y la regulación de la glucosa. Esta diversidad de dianas moleculares explica el interés científico en la molécula.
La revisión seminal de Ethan Russo publicada en British Journal of Pharmacology (2011) sobre el entourage effect describe la combinación de varios fitocannabinoides entre sí. La interacción con terpenos y flavonoides de la planta podría producir patrones receptor distintos a los observados con moléculas aisladas. El CBG es uno de los compuestos citados en este contexto. Russo subraya que la investigación publicada sobre su papel específico en la sinergia sigue siendo limitada. Los estudios en humanos son escasos. Los resultados se basan mayoritariamente en modelos in vitro y animales.
Lea también: Cannabinoides menores: qué son y por qué están revolucionando el mundo del cannabis
Estado actual de la investigación sobre el CBG: modelos animales y estudios preclínicos
La investigación científica sobre el cannabigerol CBG se ha expandido notablemente en los últimos quince años. La mayor parte de la evidencia disponible procede todavía de estudios in vitro y en modelos animales. Una búsqueda bibliográfica en PubMed con el término «cannabigerol» recupera más de cuatrocientas publicaciones indexadas. Cerca del setenta por ciento data de la última década.
Este crecimiento refleja el interés creciente de la comunidad científica. No debe interpretarse como confirmación institucional automática de todas las hipótesis planteadas. Las principales líneas de investigación se centran en varias áreas.
Un artículo publicado en Neurotherapeutics (2015) por Valdeolivas y colaboradores del grupo madrileño de Javier Fernández-Ruiz evaluó los efectos del CBG en modelo animal. La investigación se centró en la enfermedad de Huntington en modelo murino. El estudio documentó cambios en los marcadores de neuroinflamación evaluados en el experimento. Los autores concluyen que el cannabigerol podría ser un candidato de interés para futuras investigaciones. Pero matizan que los resultados son preclínicos y requieren confirmación en estudios institucionales adecuados.
Un segundo frente de interés se ha abierto con los estudios sobre actividad antimicrobiana. Una investigación publicada en ACS Infectious Diseases (2020) documentó que el CBG mostraba actividad inhibitoria frente a cepas de Staphylococcus aureus resistentes a meticilina (MRSA) en condiciones de laboratorio. Los autores plantean el hallazgo como punto de partida para estudios posteriores, en un contexto de preocupación creciente por la resistencia bacteriana.
La investigadora Cristina Sánchez López es profesora de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Complutense de Madrid. Describe este momento de la investigación sobre los cannabinoides menores como «un campo con hipótesis numerosas y estudios institucionales todavía escasos». Su grupo colabora con el de Manuel Guzmán en la misma universidad. Ha publicado trabajos sobre la interacción de diversos cannabinoides con rutas celulares específicas. Las publicaciones aparecen en revistas como Molecular Pharmacology y Cell Death & Disease. La perspectiva de los investigadores españoles confirma la lectura general. Son hallazgos preclínicos observacionales que esperan todavía confirmación institucional rigurosa.
Marco regulatorio del CBG en España y la Unión Europea
El CBG es un cannabinoide no psicoactivo, al igual que el CBD. No figura como sustancia controlada en la Convención Única de 1961. Tampoco en las normativas nacionales que derivan de ella. La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través del Comité de Expertos en Farmacodependencia, ha publicado diversos informes sobre los cannabinoides no psicoactivos. El informe de 2017 sobre el CBD concluyó que «el cannabidiol no muestra efectos indicativos de potencial de abuso o dependencia». Esta valoración, aunque referida al CBD, sirve de marco conceptual para entender la categoría a la que el CBG pertenece.
En el ámbito de la regulación de ingredientes, la Comisión Europea ha registrado el cannabigerol bajo el nombre INCI «Cannabigerol». Esta clasificación ha permitido su inclusión en determinadas formulaciones tópicas en la UE. El registro se limita estrictamente a la categoría de ingredientes tópicos y no se extiende a otras categorías de producto.
El National Institute on Drug Abuse (NIDA) de Estados Unidos, integrado en el NIH, mantiene una sección dedicada a la investigación sobre cannabinoides. Incluye al CBG entre las moléculas en estudio preclínico. El cáñamo industrial del que se obtienen los cannabinoides no psicoactivos debe proceder de variedades inscritas en el catálogo común europeo. El marco europeo está regulado por el Reglamento UE 2021/2115. El contenido de THC debe mantenerse por debajo del 0,3 % UE armonizado, un umbral verificado mediante análisis cromatográfico. La categoría hachís CBD de Justbob ofrece derivados conformes a este marco regulatorio.
Historia del descubrimiento: Mechoulam, Gaoni y los pioneros de la química
El CBG es una de las moléculas que abrieron la historia moderna de la química de cannabinoides. Yehiel Gaoni y Raphael Mechoulam, en la Universidad Hebrea de Jerusalén, publicaron en 1964 la caracterización estructural del CBG. Los acompañaron trabajos paralelos sobre el CBD (1963) y el THC (1964). Estos tres artículos, aparecidos en revistas como Journal of the American Chemical Society y Tetrahedron, sentaron las bases de la química analítica de los fitocannabinoides. Convirtieron al grupo de Jerusalén en referente mundial durante las décadas siguientes.
La historia del CBG como objeto de investigación tuvo un primer periodo de relativa inactividad entre los años setenta y los noventa. Durante esa etapa, el THC y luego el CBD acapararon la atención académica. El interés por los cannabinoides minoritarios se reactivó a comienzos del siglo XXI. Dos factores lo impulsaron. Primero, la caracterización del sistema endocannabinoide completada en los años noventa, que permitía preguntarse qué receptores activaban estos compuestos. Segundo, el desarrollo de técnicas cromatográficas más sensibles, capaces de cuantificar fitocannabinoides presentes en concentraciones traza.
Un dato curioso del contexto reciente. El grupo de Raphael Mechoulam permaneció activo hasta su fallecimiento en 2023 a los noventa y dos años. Publicó varios artículos sobre los cannabinoides minoritarios en sus últimos años. El propio Mechoulam consideraba el CBG como una molécula infravalorada. Su caracterización bioquímica detallada formaba parte de los temas aún abiertos en la química del cannabis. Este testimonio directo de uno de los pioneros del campo ilustra por qué el CBG sigue siendo, a día de hoy, un objeto de investigación activo.

Disclaimer Justbob: ámbito del artículo y línea editorial
Justbob es una tienda online de flores de cannabis CBD y hachís CBD derivados de Cannabis sativa L. industrial. El THC se mantiene por debajo del umbral UE armonizado del 0,3 % (0,2 % en la etiqueta verbatim Justbob, valor conservador histórico de la marca). La comercialización es para uso técnico, científico y ornamental. La empresa no vende preparaciones comestibles, infusiones envasadas, cápsulas, caramelos ni ningún producto destinado a la ingestión humana.
Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y científico. Describe la química, la biosíntesis, la bioquímica molecular y la historia del CBG según la literatura peer-reviewed europea. No constituye una guía de preparaciones destinadas al consumo humano. No recomienda dosis ni modalidades de uso sobre el organismo. No atribuye propiedades medicinales, terapéuticas ni nutricionales a los productos Justbob. Las descripciones moleculares y las referencias a estudios peer-reviewed se refieren a la investigación básica sobre la planta de cannabis. Se recomienda consultar siempre a un profesional sanitario antes de tomar decisiones relativas a la salud.
Preguntas frecuentes sobre el CBG (cannabigerol)
¿Qué es el CBG y por qué se considera el cannabinoide precursor?
El CBG (cannabigerol) es un fitocannabinoide presente en la Cannabis sativa L. que actúa como precursor biosintético de los demás cannabinoides principales. Su forma ácida, el CBGA, se convierte en THCA, CBDA y CBCA mediante tres sintasas específicas de la planta. Por este motivo la literatura especializada se refiere al CBG como «cannabinoide madre» o «molécula progenitora».
¿El CBG tiene efectos psicoactivos como el THC?
No. El CBG es un cannabinoide no psicoactivo. Su perfil de interacción con los receptores CB1 y CB2 del sistema endocannabinoide es distinto del perfil agonista directo que caracteriza al THC. Los estudios peer-reviewed describen una afinidad parcial del cannabigerol por ambos receptores. No se observa la activación que produciría efectos alterantes de la conciencia.
¿Cuál es la diferencia entre CBG y CBD?
Ambos son cannabinoides no psicoactivos. Difieren en su origen bioquímico y en su mecanismo molecular. El CBG es el precursor biosintético del CBD. El cannabidiol se forma a partir del CBGA mediante la enzima CBDA sintasa. A nivel receptorial, el CBD actúa como modulador alostérico indirecto de CB1 y sobre otras dianas como 5-HT1A. El CBG muestra afinidad parcial más directa por CB1 y CB2 y por los receptores TRPV1 y alfa-2 adrenérgicos.
¿En qué fase se encuentra la investigación científica sobre el CBG?
La mayor parte de la investigación sobre el CBG se encuentra todavía en fase preclínica. Hay estudios in vitro y en modelos animales publicados en revistas como British Journal of Pharmacology, ACS Infectious Diseases, Neurotherapeutics y Pharmaceutics. Los estudios en humanos son escasos y los resultados concluyentes siguen siendo limitados. La comunidad científica considera el CBG un objeto de investigación activo con hipótesis que requieren confirmación institucional posterior.









