Cannabis ruderalis: qué es, de dónde viene y en qué se diferencia

Banner del artículo con título verde y logo Justbob; foto a la derecha: un paisaje de estepa con colinas y montañas al atardecer

Cannabis ruderalis: el tercer tipo de la planta y por qué es diferente

Cuando se habla de cannabis, casi siempre aparecen dos nombres: índica y sativa. Existe, sin embargo, un tercer protagonista mucho menos conocido, el cannabis ruderalis. Es una planta discreta, pequeña y resistente, que durante mucho tiempo pasó casi desapercibida y que hoy tiene un papel sorprendente en la historia botánica de esta especie.

En este artículo explicamos qué es el cannabis ruderalis, de dónde procede y en qué se diferencia de las otras dos formas, siempre desde un punto de vista informativo y botánico. Lo decimos ya para situar el tema: nuestros productos son de CBD de cáñamo industrial y nada de lo que sigue es una guía de cultivo ni de consumo.

¿Qué es el cannabis ruderalis?

El cannabis ruderalis es uno de los tres grandes tipos en que suele agruparse la planta de cannabis, junto a la índica y la sativa. Frente a esas dos, la ruderalis destaca por su pequeño tamaño, su enorme rusticidad y un rasgo que la distingue: florece sola, sin depender de las horas de luz.

Su nombre lo dice casi todo. El término procede del latín rudera, que significa escombros o terreno removido. Así se designa a las plantas ruderales, las que crecen de forma espontánea en cunetas, baldíos y campos abandonados. La variedad ruderalis es, literalmente, un cannabis silvestre acostumbrado a los ambientes más difíciles.

De dónde viene: una planta de terrenos difíciles

El cannabis ruderalis se asocia a las regiones frías y continentales de Asia central, Rusia, Siberia y Europa oriental. Son zonas de climas duros, con veranos muy cortos e inviernos largos, donde pocas plantas prosperan sin ayuda.

En ese entorno, la planta ruderalis desarrolló su carácter: ciclos de vida rápidos, gran tolerancia al frío y la capacidad de completar un ciclo relativamente corto. La botánica atribuye su primera descripción formal al investigador ruso D. E. Janischewsky, que en 1924 estudió estas poblaciones silvestres y les dio nombre propio.

¿Especie propia o variedad de la sativa?

Aquí empieza uno de los debates más interesantes. No todos los botánicos están de acuerdo en cómo clasificar el cannabis ruderalis. Para algunos es una especie independiente, Cannabis ruderalis; para otros, solo una subespecie o variedad dentro de una única especie, Cannabis sativa.

Esta discusión forma parte de un problema más amplio sobre cómo ordenar el género dentro de la familia de las cannabáceas. La cuestión sigue abierta en la literatura científica, como recoge una revisión científica sobre la sistemática del cannabis publicada en Cannabis and Cannabinoid Research.

Al final, «índica», «sativa» y «ruderalis» son etiquetas útiles para entender diferencias de origen y de forma, aunque la frontera genética entre ellas sea más borrosa de lo que parece.

Pliegos de herbario con plantas prensadas, una lupa y un cuaderno sobre una mesa de madera, en un estudio botánico

Cómo es la planta ruderalis

La planta ruderalis es, ante todo, pequeña. Rara vez supera los sesenta u ochenta centímetros de altura, lejos de la envergadura que pueden alcanzar algunas sativas. Su aspecto es compacto, con pocas ramificaciones y un porte más bien rústico.

Sus características son las de una superviviente. Entre los rasgos que la botánica suele señalar están:

  • Tamaño reducido: una planta baja y discreta, adaptada a pasar desapercibida en el paisaje.
  • Gran resistencia: tolera bien el frío, la sequía y los suelos pobres, fruto de su adaptación a entornos exigentes.
  • Ciclo relativamente corto: completa su desarrollo con rapidez, una ventaja en los veranos breves del norte.
  • Floración ligada a la edad: empieza a florecer al cabo de unas semanas, sin depender del acortamiento de los días.

Ese último punto merece una sección propia, porque es la verdadera seña de identidad del cannabis ruderalis.

La autofloración: florecer por edad, no por las horas de luz

La mayoría de las plantas de cannabis son fotoperiódicas: empiezan a florecer cuando los días se acortan y reciben menos horas de luz. El cannabis ruderalis funciona de otra manera. Florece en función de su edad, pasado un número de semanas desde la germinación, sin importar la duración del día.

Esta capacidad de autofloración es una adaptación al medio. En las latitudes del norte, donde los veranos son cortos, esperar al cambio de luz habría sido arriesgado. La planta resolvió el problema poniéndose a florecer por reloj interno, asegurándose de completar su ciclo antes de que llegara el frío.

Es un fenómeno biológico fascinante y, como se verá, la razón por la que esta variedad discreta acabó teniendo un papel tan importante.

Un perfil de cannabinoides distinto

En su forma silvestre, el cannabis ruderalis se caracteriza por un contenido de THC naturalmente bajo. No es, en origen, una planta asociada a los efectos psicoactivos intensos de otras variedades, sino una forma rústica y modesta en ese aspecto.

Su contenido de CBD es variable y ha despertado interés precisamente por ese perfil poco cargado de THC. Conviene matizar que el THC elevado se asocia sobre todo a otras variedades y a ciertos híbridos, un terreno distinto al de la ruderalis silvestre.

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Ruderalis frente a índica y sativa

La forma más clara de entender el cannabis ruderalis es compararlo con los otros dos tipos. Cada uno tiene un origen, un porte y un comportamiento de floración propios, como resume la siguiente tabla.

TipoOrigenPorteFloración
RuderalisAsia central, Rusia, SiberiaPequeña y rústicaAutomática (por edad)
ÍndicaZonas montañosas de AsiaCompacta y anchaFotoperiódica
SativaRegiones cálidas y ecuatorialesAlta y estilizadaFotoperiódica

La tabla es orientativa: en la realidad existen muchos cruces y la mayoría de las plantas actuales son híbridos que mezclan rasgos de varios grupos.

El papel del ruderalis en la genética del cannabis

Durante décadas, el cannabis ruderalis fue visto como una curiosidad silvestre de escaso interés. Todo cambió cuando los criadores se fijaron en su rasgo estrella: la autofloración.

Al cruzar la genética ruderalis con variedades de índica y sativa, lograron transmitir esa característica a nuevas plantas. Así nacieron las llamadas variedades autoflorecientes, que combinan la floración automática de la ruderalis con otros rasgos de sus parientes. Es un ejemplo claro de mejora genética vegetal, un trabajo de cría documentado que transformó por completo la percepción de esta planta.

De planta ignorada a pieza clave de la genética moderna: la historia del cannabis ruderalis es, sobre todo, la de una superviviente que acabó siendo muy valiosa.

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Persona adulta observando con atención una planta joven de hojas verdes en un invernadero luminoso, con macetas al fondo

Ruderalis y nuestros productos de CBD

Conviene recordar que todo lo anterior es botánica y genética. Lo que nosotros ofrecemos no es cannabis ruderalis ni ninguna planta pensada para el consumo: nuestro catálogo se basa en productos de CBD derivados del cáñamo industrial, con un contenido de THC por debajo del 0,3%.

Nuestras flores de CBD parten de variedades de cáñamo inscritas en el catálogo europeo y presentan una concentración de THC por debajo del 0,3%. Se presentan con una finalidad técnica, de colección y de aromatización de ambientes, nunca para el consumo.

Lo mismo vale para las flores más pequeñas de nuestra selección, las small buds, que nacen de ese mismo marco legal. Son flores de cáñamo de bajo THC, pensadas para un uso técnico y de colección, muy lejos de la planta silvestre de la que hemos hablado.

En resumen

El cannabis ruderalis es el tercer tipo de la planta: pequeño, resistente y nacido en los climas duros de Asia central y Europa oriental. Su gran singularidad, la autofloración, lo convirtió de rareza silvestre en una pieza clave de la genética moderna del cannabis. Un buen ejemplo de cómo, en la naturaleza, lo discreto puede acabar siendo lo más influyente.


Preguntas frecuentes

¿Qué es el cannabis ruderalis?

Es uno de los tres grandes tipos de la planta de cannabis, junto a la índica y la sativa. Se caracteriza por su pequeño tamaño, su gran resistencia y por florecer en función de su edad, sin depender de las horas de luz. Procede de las regiones frías de Asia central y Europa oriental.

¿Es el ruderalis una especie propia o una variedad de la sativa?

No hay consenso. Algunos botánicos lo consideran una especie independiente, Cannabis ruderalis, y otros una subespecie o variedad de Cannabis sativa. El debate sigue abierto en la literatura científica sobre la clasificación del género.

¿Por qué el ruderalis es importante en la genética del cannabis?

Porque aporta la autofloración. Al cruzar su genética con variedades índica y sativa, los criadores crearon las variedades autoflorecientes, que florecen por edad en lugar de por el cambio de luz. Ese rasgo hizo que una planta antes ignorada se volviera muy valorada.

¿El cannabis ruderalis tiene mucho THC?

No. En su forma silvestre, el ruderalis se caracteriza por un contenido de THC naturalmente bajo, a diferencia de otras variedades. Nuestros productos, en cualquier caso, son de CBD derivado del cáñamo industrial, con un THC por debajo del 0,3%, y se presentan con finalidad técnica, de colección y de aromatización, nunca para el consumo.