Marihuana y lactancia: ¿qué dice la ciencia al respecto?

marihuana en el embarazo y en la lactancia

Cannabis, embarazo y lactancia: lo que la investigación científica ha documentado hasta la fecha

La relación entre el cannabis y la salud materna es uno de los temas más investigados, y más delicados,en la literatura médica actual. No es una cuestión de opinión: es una cuestión de datos. Y los datos disponibles, aunque todavía en evolución, apuntan en una dirección clara.

Este artículo revisa lo que la investigación científica ha publicado sobre los cannabinoides durante el embarazo y la lactancia. No es una guía de uso. No contiene recomendaciones. Lo que contiene es un resumen de la evidencia disponible, con enlaces a los estudios originales, para que cualquier persona interesada pueda informarse con rigor.

Para quienes se interesan por el mundo del cáñamo CBD, esta información es especialmente relevante: entender la investigación sobre cannabinoides en contextos de vulnerabilidad fisiológica ayuda a comprender por qué la prudencia y la consulta médica son siempre la primera recomendación.

El sistema endocannabinoide durante el embarazo: una pieza clave del desarrollo fetal

Lo primero que hay que entender es que el sistema endocannabinoide no es un sistema “del cannabis”. Es un sistema biológico propio del organismo humano que desempeña funciones fundamentales en la regulación de múltiples procesos fisiológicos; incluidos algunos críticos durante la gestación.

Los receptores CB1 y CB2 están presentes en el útero, la placenta, el embrión y el cerebro fetal en desarrollo. Los endocannabinoides producidos por el propio cuerpo (anandamida, 2-AG) participan en procesos como la implantación del embrión, el desarrollo del sistema nervioso y la regulación de la respuesta inmunitaria materna.

Un estudio publicado en Pharmacological Reviews (2015) documentó que el sistema endocannabinoide juega un papel en la implantación embrionaria, la decidualización y el mantenimiento del embarazo temprano. Los niveles de anandamida deben mantenerse dentro de rangos muy específicos para que estos procesos se desarrollen correctamente.

¿Por qué importa esto? Porque los cannabinoides exógenos, tanto el THC como el CBD,interactúan con este mismo sistema. Introducir compuestos que modulan los receptores CB1 y CB2 durante un período en el que el equilibrio endocannabinoide es crítico plantea preguntas legítimas que la ciencia está intentando responder.

Un ejemplo concreto de esta complejidad: la anandamida (un endocannabinoide producido por el propio cuerpo) juega un papel documentado en la implantación del blastocisto en el útero. Los niveles de anandamida deben ser bajos para que la implantación se produzca correctamente. Si los niveles son demasiado altos, la implantación puede fracasar. ¿Qué ocurre si se introducen cannabinoides exógenos que interfieren con este equilibrio? Es exactamente la pregunta que los investigadores están intentando responder.

Otro aspecto que la ciencia ha documentado: los receptores CB1 aparecen en el cerebro fetal desde las primeras semanas de gestación. Su activación prematura o desregulada por cannabinoides exógenos podría afectar a procesos de migración neuronal, proliferación celular y sinaptogénesis; procesos que son fundamentales para la correcta formación del sistema nervioso. Los estudios preclínicos en modelos animales han observado alteraciones en estos procesos tras la exposición a THC, aunque la extrapolación a humanos requiere cautela.

Lea también: Sistema endocannabinoide: qué es y cómo funciona en el organismo

THC y embarazo: lo que los estudios han encontrado

La evidencia sobre el THC y el embarazo es la más extensa. Y la más preocupante.

El THC es liposoluble y atraviesa la barrera placentaria. Según una revisión publicada en Obstetrics & Gynecology (2016), la exposición prenatal al THC se ha asociado en estudios observacionales con:

  • Bajo peso al nacer: varios estudios han encontrado una asociación entre la exposición al cannabis durante el embarazo y un peso neonatal reducido.
  • Parto prematuro: algunos datos sugieren un riesgo aumentado, aunque la magnitud varía entre estudios.
  • Alteraciones neuroconductuales: estudios longitudinales (como el Ottawa Prenatal Prospective Study y el Maternal Health Practices and Child Development Study) han observado diferencias en funciones ejecutivas, atención y memoria en niños expuestos prenatalmente al cannabis.

Es fundamental señalar que estos son estudios observacionales, no ensayos controlados. Las mujeres que consumen cannabis durante el embarazo a menudo presentan otros factores de confusión (tabaco, alcohol, estrés socioeconómico) que dificultan aislar el efecto del cannabis. La ciencia reconoce estas limitaciones pero, ante la consistencia de los hallazgos, la posición de las principales organizaciones médicas es clara: el ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists) y la OMS desaconsejan la exposición al cannabis durante el embarazo.

marihuana en el la lactancia

CBD y embarazo: una pregunta sin respuesta definitiva

Sobre el CBD específicamente, la evidencia es mucho más limitada. Y eso, paradójicamente, es parte del problema.

A diferencia del THC, no existen grandes estudios epidemiológicos sobre la exposición prenatal al CBD aislado. Los pocos datos disponibles provienen de estudios preclínicos (en modelos animales) que ofrecen resultados mixtos:

  • Algunos estudios in vitro sugieren que el CBD podría interactuar con enzimas placentarias, afectando el metabolismo de otras sustancias.
  • Otros estudios preclínicos no han encontrado efectos adversos evidentes, pero la extrapolación de modelos animales a humanos es siempre limitada.

La ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia de riesgo. El hecho de que no se hayan documentado problemas específicos con el CBD durante el embarazo no significa que sea seguro. Simplemente significa que no se ha estudiado lo suficiente para saberlo.

La posición de la FDA (Food and Drug Administration) de EE.UU. es explícita: desaconseja el uso de CBD durante el embarazo y la lactancia, citando la falta de datos de seguridad en humanos.

En Europa, la posición es similar. La EMA (Agencia Europea de Medicamentos) no ha evaluado el CBD como sustancia segura durante el embarazo, y el único medicamento a base de CBD aprobado en la UE (Epidyolex, para ciertos tipos de epilepsia) incluye en su prospecto la contraindicación durante el embarazo y la lactancia.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) se alinea con esta posición: los productos de CBD que no son medicamentos autorizados no pueden atribuirse ningún perfil de seguridad durante la gestación, precisamente porque no han sido evaluados con los estándares que la evaluación de seguridad en embarazadas requiere.

La cuestión del “cannabis de uso médico regulado” y el embarazo

En algunos países donde el cannabis de uso médico está regulado (Canadá, ciertos estados de EE.UU., Alemania), se ha documentado un fenómeno preocupante: mujeres embarazadas que recurren al cannabis para gestionar náuseas (hiperemesis gravídica), dolor o ansiedad durante la gestación, a veces sin supervisión médica.

Según un estudio publicado en JAMA Network Open (2018), la prevalencia del consumo de cannabis entre embarazadas en California aumentó del 4,2% al 7,1% entre 2009 y 2016. Las razones más citadas fueron las náuseas y el malestar matutino.

Este dato es especialmente relevante porque evidencia un desajuste entre la percepción popular de seguridad y la evidencia científica disponible. El hecho de que el cannabis sea “natural” no lo hace seguro durante el embarazo; del mismo modo que muchas plantas naturales (belladona, dedalera, acónito) son extremadamente tóxicas.

Lactancia y cannabinoides: lo que se sabe sobre la transferencia a la leche materna

Los cannabinoides son liposolubles. La leche materna tiene un alto contenido graso. Esta combinación tiene implicaciones directas.

Un estudio publicado en Pediatrics (2018) analizó muestras de leche materna de mujeres que habían reportado exposición al cannabis y encontró que el THC era detectable en la leche durante al menos 6 días después de la última exposición. Dado que el cerebro del recién nacido está en pleno desarrollo y tiene una alta densidad de receptores CB1, la preocupación científica es comprensible.

Sobre el CBD en la leche materna, los datos son aún más escasos. No se han publicado estudios específicos que midan las concentraciones de CBD en la leche humana de forma sistemática.

Todas las organizaciones pediátricas principales (AAP, OMS, AEP) desaconsejan la exposición a cannabinoides durante la lactancia.

Los estudios longitudinales: ¿qué muestran los datos a largo plazo?

Dos grandes estudios longitudinales han seguido a niños expuestos prenatalmente al cannabis durante décadas:

El Ottawa Prenatal Prospective Study (OPPS): iniciado en 1978, este estudio canadiense siguió a hijos de mujeres que habían reportado exposición al cannabis durante el embarazo. Los investigadores observaron diferencias en funciones ejecutivas, impulsividad y atención a los 9-12 años de edad en los niños expuestos. A los 18-22 años, algunas diferencias persistían, aunque los autores señalaron la dificultad de aislar el efecto del cannabis de otros factores ambientales y socioeconómicos.

El Maternal Health Practices and Child Development Study (MHPCD): llevado a cabo en Pittsburgh (EE.UU.), este estudio encontró asociaciones entre la exposición prenatal al cannabis y alteraciones en la memoria verbal, el razonamiento abstracto y la capacidad de atención en la adolescencia.

¿Qué limitaciones tienen estos estudios? Varias importantes:

  • Son observacionales, no experimentales. No se puede asignar aleatoriamente a embarazadas a “grupo cannabis” y “grupo placebo” por razones éticas obvias.
  • Las mujeres que reportaban exposición al cannabis a menudo también fumaban tabaco, consumían alcohol o vivían en contextos de mayor estrés socioeconómico; factores que independientemente afectan al desarrollo fetal.
  • Los estudios se realizaron con cannabis con THC, no con CBD aislado. No es posible extrapolar directamente los resultados al cannabidiol.

A pesar de estas limitaciones, la consistencia de los hallazgos a través de diferentes estudios, países y décadas es lo que ha llevado a las organizaciones médicas a adoptar una posición de precaución.

El principio de precaución: por qué “no se sabe” no significa “es seguro”

En toxicología reproductiva, el principio de precaución es fundamental. Cuando una sustancia no ha sido estudiada de forma suficiente en embarazadas, la posición científica por defecto es desaconsejar su uso hasta que la evidencia demuestre lo contrario.

Este principio se aplica no solo al cannabis, sino a cientos de sustancias; incluidos muchos medicamentos que se consideran seguros en población general pero que carecen de datos específicos en embarazadas. La talidomida (1957-1961) es el ejemplo histórico más devastador de lo que ocurre cuando se asume seguridad sin datos: un fármaco considerado inocuo provocó malformaciones congénitas en más de 10.000 niños antes de ser retirado del mercado.

El CBD no es talidomida. Pero el principio que protege a las embarazadas es el mismo: ante la falta de datos, la precaución prevalece. Y la falta de datos sobre el CBD durante el embarazo humano es, a día de hoy, un hecho documentado.

Un último dato relevante: según datos del CDC (Centers for Disease Control and Prevention), aproximadamente el 7% de las mujeres embarazadas en EE.UU. reportaron haber consumido cannabis durante la gestación en encuestas entre 2017 y 2020: un porcentaje que ha ido en aumento, probablemente relacionado con la legalización progresiva y la percepción de que “lo natural es seguro”. La investigación científica no respalda esa percepción.

Lea también: Diferencia entre cáñamo y marihuana: lo que hay que saber

La posición de JustBob: productos para uso técnico y ornamental

Los productos de marihuana CBD y hachís CBD comercializados por JustBob se destinan exclusivamente a uso técnico, científico y ornamental. No son medicamentos, suplementos, alimentos ni cosméticos.

JustBob no proporciona indicaciones de uso, no sugiere modalidades de administración y no atribuye propiedades terapéuticas a sus productos. Cada lote se acompaña de un certificado de análisis que verifica la composición (CBD, THC y otros cannabinoides).

Ante cualquier duda sobre cannabinoides y salud materna, la única recomendación válida es consultar con el profesional sanitario que supervisa el embarazo o la lactancia.

marihuana en el embarazo

Cannabis, embarazo y lactancia: lo que la evidencia dice

Después de revisar la literatura disponible, los puntos clave son:

  • El sistema endocannabinoide desempeña funciones críticas durante el embarazo. Interferir con él mediante cannabinoides exógenos plantea riesgos documentados.
  • El THC atraviesa la placenta y se ha asociado con bajo peso al nacer, parto prematuro y alteraciones neuroconductuales en estudios observacionales.
  • Sobre el CBD durante el embarazo, la evidencia es insuficiente para establecer un perfil de seguridad. La FDA desaconseja su uso.
  • Los cannabinoides son liposolubles y pueden transferirse a la leche materna. Las organizaciones pediátricas desaconsejan la exposición durante la lactancia.
  • Los productos de JustBob se destinan a uso técnico, científico y ornamental; no son aptos para gestantes ni lactantes.

¿Desea conocer los productos de cannabis CBD disponibles en el catálogo? Visite la tienda online de Justbob.


Preguntas frecuentes sobre cannabis, embarazo y lactancia

¿Es seguro el CBD durante el embarazo?

No hay evidencia suficiente para afirmarlo. La FDA desaconseja el uso de CBD durante el embarazo por la falta de datos de seguridad en humanos. La recomendación es consultar siempre con el profesional sanitario que supervisa la gestación.

¿El THC pasa a la leche materna?

Sí. Estudios publicados en Pediatrics (2018) detectaron THC en la leche materna hasta 6 días después de la última exposición. Los cannabinoides son liposolubles y la leche materna tiene alto contenido graso, lo que facilita la transferencia.

¿Los productos de CBD de JustBob son aptos para embarazadas o lactantes?

No. Los productos de JustBob se destinan exclusivamente a uso técnico, científico y ornamental. No son medicamentos ni suplementos y no se proporcionan indicaciones de uso para ningún grupo poblacional.

¿Qué organizaciones desaconsejan el cannabis durante el embarazo?

El ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists), la OMS, la FDA, la AAP (American Academy of Pediatrics) y la AEP (Asociación Española de Pediatría) desaconsejan la exposición a cannabinoides durante el embarazo y la lactancia.