Cannabis Italia: La casación dice sí al referéndum

La casación italiana dice sí al referéndum sobre el cannabis

Más de 600.000 firmas pro-legalización depositadas

La escena política italiana está cambiando.

Así lo demuestran las recientes batallas que se han centrado en el deseo de ser más libres, no sólo a nivel teórico, sino sobre todo a nivel práctico, para ejercer lo que son los derechos de todos nosotros.

Los temas que han sido objeto de un acalorado debate en los últimos tiempos se refieren a cuestiones tan delicadas como urgentes: la eutanasia legal, la protección de las personas que sufren discriminación y violencia, como las mujeres y los homosexuales, y la legalización del cannabis.

¿Cómo se comporta Italia ante todo esto? Intenta arreglar las cosas, pero no siempre lo consigue.

Recogida de firmas a favor de la legalización del cannabis

El brillo del cambio

Tras el enorme éxito del tema apoyado por el comité promotor, se depositaron en la Cassazione un total de más de 630.000 firmas, a través de las cuales el pueblo italiano expresó su apoyo a la legalización.

Los puntos de apoyo se refieren en primer lugar a la contradicción de la legislación italiana, que permite el consumo personal, que no constituye un delito, pero obliga a quienes desean ejercer este derecho a recurrir a los delincuentes, los llamados traficantes, para obtenerlo.

Otro aspecto que está en el centro de esta movilización es el hecho de que son muchos los italianos que la utilizan, alrededor de 6 millones, y piden poder hacerlo al aire libre.

En la base de esta petición está la firme convicción de que el cáñamo no debe contarse entre las sustancias estupefacientes junto a otras como la cocaína y la heroína -por nombrar algunas-, debido a las diferencias sustanciales entre la marihuana y estas últimas, que son mucho más dañinas para el organismo y carecen de todos los efectos beneficiosos que parece tener el cannabis.

La respuesta al lanzamiento de la petición ha sido extraordinaria. En sólo una semana se recibieron más de 500.000 firmas, gracias sobre todo a la novedad de la recogida en línea, que facilitó enormemente el acceso incluso a los jóvenes, que pudieron opinar con sólo unos clics. Sólo se recogieron 5.000 firmas en papel a la antigua usanza, y se calcula que el 70% de ellas eran menores de 35 años.

El quid de la cuestión es la propuesta de modificación del Texto Refundido de la Ley de Drogas, vigente desde 1990, con el objetivo principal de despenalizar el cultivo para uso personal, siempre que se respeten ciertos límites, que veremos a continuación.

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La propuesta en detalle

El texto propuesto fue el resultado de un compromiso entre nada menos que tres propuestas diferentes, que fueron objeto de acalorados y prolongados debates, incluida la fragmentación de la mayoría.

Los puntos clave de esta colaboración son esencialmente tres.

En primer lugar, se debatió la despenalización del cultivo doméstico y la posesión para uso personal.

En concreto, la concesión contemplaría la no penalización del cultivo por parte de personas mayores de edad de hasta cuatro plantas de marihuana hembra.

El segundo punto se refiere al aumento de las penas por posesión, tráfico o comercio de grandes cantidades de marihuana.

El aumento de las penas previstas para estos delitos vería incrementados los años de prisión previstos, actualmente entre 3 y 12, de 8 a 20, y paralelamente, las sanciones pecuniarias aplicables, actualmente entre 20 mil y 250 mil, entre 30 mil y 300 mil.

Por otra parte, en lo que respecta a la detención o el traslado de cantidades identificadas como menores, la nueva ley prevé penas de prisión de hasta un máximo de 12 meses o la participación forzosa en trabajos de servicio público, con un límite de dos reincidencias, tras las cuales el infractor será detenido.

Endurecimiento de las penas en caso de posesión o tráfico

El escenario descrito, cabe precisar, sólo sería factible en el caso de delitos entre personas mayores de edad. Otra cosa sería si se tratara de menores o si los delitos se produjeran en las inmediaciones de centros educativos.

¿Cuándo se celebrará el referéndum?

Según la hipótesis planteada en el momento de depositar las firmas en Cassazione, el referéndum debía celebrarse entre abril y junio de 2022, pero no fue así.

De hecho, el 16 de febrero, el presidente Giuliano Amato anunció la inadmisibilidad del referéndum, ignorando de hecho las más de 630.000 firmas de apoyo a la legalización.

Las razones expuestas no sólo no satisfacen a quienes han trabajado en favor de esta causa, sino que dejan un sabor de boca amargo.

Según Amato, el referéndum es inadmisible porque el objeto de la propuesta de despenalización habría sido el cultivo no sólo de cannabis, sino también de otras plantas de las que se podrían extraer drogas duras, como la coca, por ejemplo.

Obviamente estas declaraciones han causado consternación y, lo que no es menos importante, el efecto difamatorio que han tenido sobre quienes han librado la batalla por la legalización del cannabis, defendiendo con firmeza precisamente la diferencia sustancial entre las drogas ligeras y las duras.

¿Cómo es posible que detrás de la propaganda encarnada por el eslogan “Cannabis legal” haya habido tal engaño?

Parece más plausible, sin embargo, la teoría de que la clase política italiana, que siempre se ha inclinado con demasiada facilidad hacia el prohibicionismo, haya buscado, y sin duda haya encontrado, el tecnicismo para sabotear un asunto que todavía genera controversia y divide a la opinión pública.

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Para concluir

En la escena internacional, la cuestión de la legalización es más debatida que nunca y divide a las naciones en dos grandes bandos: los que miran al futuro, afrontando eficazmente los problemas que se plantean, y los que permanecen anclados en el pasado, boicoteando cualquier intento de evolución, a pesar de que éstos son reclamados por la población.

Italia ha optado una vez más por enmarcarse en el lado equivocado, violando lo que son, o deberían ser, las piedras angulares de la democracia.

Como ocurrió recientemente con el referéndum sobre la eutanasia legal, se engaña a la voz del pueblo haciéndole creer que tiene peso y luego se le boicotea sin miramientos.

Es de esperar que este intento fallido sea sólo el primero de una serie.